Close

Abril 17, 2018

Redes sociales y gobierno abierto

Gobierno abierto es uno de los temas centrales de la agenda de modernización de los gobiernos. Es un concepto que refleja participación, transparencia, eficiencia, innovación, pero… ¿qué implica “abrir” un gobierno? ¿Qué es y qué no es un gobierno abierto? ¿Cuál es el rol de la participación ciudadana en él? ¿Qué es y qué no es participación ciudadana? ¿Las redes sociales funcionan como dispositivos de participación?

Un gobierno abierto es aquel que abre su información a la ciudadanía y se nutre de su participación en las decisiones cotidianas para mejorar su funcionamiento. Es un gobierno dispuesto a equivocarse rápido y a corregir sus errores: esta estrategia es una forma de
gestionar.

La iniciativa del open government se basa en tres ejes: la transparencia, la participación y la colaboración. Los tres ejes suponen formas de participación, están entrelazados y se retroalimentan y redefinen constantemente, a pesar de que todos pueden desarrollar
diferentes herramientas propias.

Las herramientas más usadas son las plataformas de open data, rubro donde la Argentina es líder a nivel global. Son ordenadores de grandes volúmenes de datos que nos permiten mostrar fácilmente qué sucede en un gobierno y utilizarlo para tomar mejores decisiones,
transparentando y disponibilizando data sets a cualquier persona del mundo.

Otras herramientas son las plataformas de co-creación de políticas públicas, pensadas principalmente en la escala urbana. Sirven para motorizar la participación y cristalizar propuestas de la ciudadanía en proyectos de gobierno.

Evidentemente, en los últimos años, florecieron muchas formas de acercar a los gobiernos reales al paradigma del “gobierno abierto”. Sin embargo, hay una, tal vez de las más potentes, que no se dimensiona ni se aprovecha en su magnitud: Facebook.

Una fila de 85 personas, es lo que todos imaginamos cuando tenemos que hacer un trámite en las oficinas del gobierno local. O peor, 2 horas llamando a un número de teléfono con la peor música que pudiésemos encontrar. ¿No sería más fácil resolverlo con un simple comentario desde el celular? Entonces… ¿Por qué no? Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación revolucionaron nuestras vidas y nuestros gobiernos de manera que no imaginábamos.

La potencia de Facebook para nuestros gobiernos locales es altísima y está al alcance de cualquier ciudad de nuestro país. Los gobiernos pueden hablar con segmentos de nuestra comunidad y a la vez los vecinos pueden comunicarse con sus representantes, es una nueva forma de comunicación bidireccional. Hace algunos años, nadie se hubiese imaginado que podías coordinar un encuentro con el intendente de la ciudad más grande del país por una “red social”. Hoy se puede y esto también es participación ciudadana.

Las redes sociales son lugares donde hablamos todos y todos aprenderíamos de escucharlas.

No entramos a Instagram a escuchar un discurso político de una hora. Entramos a interactuar, hablar entre nosotros, compartir cosas. Entonces, ¿por qué no tomamos un comentario de un vecino quejándose de un árbol caído de la misma manera que cuando el mismo vecino llama por teléfono o se acerca a la Municipalidad?

Esta es solo una de las formas en las que podemos potenciar nuestros gobiernos y co-crear nuestras ciudades, haciéndonos cargo y sacando provecho de manera fácil y accesible de las tecnologías que todos usamos.